>Please don't remove the credit.

.
Milán, Italia, 22 de junio de 1986.
MADRE DE DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS, ¡Pero qué dolor de pies! Se notaba que la noche anterior estuve dándolo todo en la disco, además, me tuve que despertar a las 9:00 porque habíamos quedado a las 10:00 para ir a la playa de Genova, y el trayecto tardaría dos horas.
Me levanté de la cama con un escozor de pies que ni os lo podéis imaginar. Malditos tacones.
Mi mamá al escuchar los ruidos que hice al levantarme, vino a darme los buenos días, bueno… yo no sé si se podría decir ‘buenos’ días, más bien eran malos porque no empecé bien el día desde luego.
La señora de la casa (mi mamá) se me acercó, me dio un beso, y me preguntó a ver qué tal me lo pasé anoche.
— Pues genial, pero los tacones me han matado entera.
De repente, me di cuenta de que tenía la mirada de mi mamá clavada en mi cuello, y seguido, me miró a los ojos con una ceja levantada. Conocía esa mirada, era la de QUÉ-COJONES-HAS-HECHO. Me ofreció una de sus maravillosas sonrisas, y salió de mi habitación.
Yo no dudé en ir al baño.
OH, DIOS.
OH, DIOS.
OH, DIOS, OH, DIOS, OH, DIOS.
¿Por qué tenía un chupetón si anoche no anduve con ningún chico?
Eso era muy extraño, pero lo que era aún más extraño era que no tenía el típico color morado del chupetón, era una mezcla de morado y rojo.
Empecé a preocuparme. Algo me decía que tendría que ponerme fulares o bufandas a partir de aquel día para disimular ese “chupetón”. Sí, justo cuando empezaba el verano.
Intenté recapacitar: Chicos, ayer, discoteca… Nada, mi cerebro no encontraba ningún chico con el que coqueteé ayer por la noche, era como si aquel rastro en mi cuello hubiera aparecido de la nada.
Tuve una idea que no me serviría de nada, pues mi madre ya lo había visto: Decidí taparme el “chupetón” con mi pelo.
También decidí que eso no me importara, pues el verano acababa de empezar: Fiestas, playa, sol, tíos buenos, muchos helados, amigos, España… Sí, me iba de viaje a España, creo que a un sitio llamado Cádiz.
Bajé a desayunar. Noté como mi padre me miraba de una manera extraña, estaba claro, mi mamá se lo había contado.
—¿Qué tal la fiesta de ayer? ¿te divertiste mucho? —Dijo mi padre con cierto retintín.
Cerré el puño y levanté el pulgar como señal de que estuvo bien, mientras que me metía un trozo de manzana a la boca.
Me fijé en mi hermano pequeño, el cual tenía dos años menos que yo, quince.
— Ay Dios, Bruno, ¿qué te has vuelto a hacer en la pierna?
Bruno se rió ante mi comentario y dijo:
— Ya sabes… Jugando al fútbol.
Hice un gesto con mis ojos como diciendo ‘Este niño…’.
Terminé de desayunar, me di una ducha rápida, me puse este bikini: http://img.webdelamoda.com.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2010/01/bikini32.jpg , y me vestí así: http://www.polyvore.com/aoitffy/set?id=80414314.
Cogí mi bolso de playa, bajé al salón, di un beso a todos, y fui a casa de Anne.
En la casa de Anne estábamos todos. Se me hizo raro, ¿Justin llegando pronto? Uuuuuuuh, aquí algo anda mal.
Saludé a todos, y noté cómo la mirada de Zayn no dejaba de posarse en mí.
Cogimos dos coches, yo fui con Anne, Alessandra, Zayn y Justin.
Me senté en la parte trasera junto a Alessandra y Anne. Fuimos hablando de moda: que si nos encantaba el vestido que Claudia Schiffer llevaba puesto en la portada de la Vogue, que si Madonna se pasaba con su maquillaje… Podíamos escuchar las risas de Zayn y Justin, pensando que éramos unas marujas.
Llegamos a la playa (http://www.turismoenfotos.com/archivos/temp/2799/400_1238511173_monterosso.jpg). Y nada más poner los pies en la arena, los nueve amigos soltamos nuestras mochilas, nos quitamos la ropa, nos quedamos en bañadores, y corrimos al agua.
Nos salpicamos los unos a los otros, entre risas. Por hacer el tonto, cogí a Anne a aupas, y con lo torpe que soy, nos caímos encima de Luca. Nos reímos aún más, mientras que las pequeñas olas del mar acariciaban nuestras pieles. Fue uno de los mejores momento-playa jamás.
Me cansé, así que me fui a la toalla, a tomar el sol.
Saqué la crema solar, con olor a melocotón, mmmmm. Me di un poco por los brazos, piernas, tripa, cuello, hombros… intenté darme por la espalda, pero no pude esparcir la crema bien.
— ¿Quieres que te ayude? —Susurró alguien en mi oído.
Me di la vuelta. Era Justin.
— Claro — Contesté sonriendo.
— ¿Me pasas el bote de crema?
Cogí el bote y se lo di. Nuestras manos chocaron.
Él sonrió, yo me di la vuelta. Era muy vergonzosa.
Mientras me esparcía la crema, notaba como sus manos me masajeaban la espalda, y sus dedos finos tocaban mi piel, ay Dios.
— ¿Qué es eso que tienes ahí? —Dijo señalando mi cuello— No me digas que eso es un chupetón, porque los chupetones no suelen tener ese color, y…. no creo que sea un moratón.
Le miré a los ojos. Se le veía preocupado, ¿pero por qué?
— ¿Quieres que te diga la verdad? … ni sé lo que es.
Me miró aún más preocupado.
— ¿Se puede saber por qué pareces tan preocupado? Ni que me vaya a morir.
Me reí yo sola, él estaba serio.
— Te tengo que contar una cosa, pero tienes que prometerme que no se lo contarás a nadie y que no te escaparás de mí como si me hubiera vuelto loco, ¿prometido?
— Prometido.
————————————————————————————
Holiiiiii, cielos, ya sé que he tardado mucho, pero es que he estado liada, sorry, además lo he hecho largo, eh. ¿Qué será eso que Justin tiene que contarle a Sara? Bueno, espero que os haya gustado, Y COMENTAD, PLS <3.
Milán, Italia, 21 de junio de 1986.
Ya eran las seis de la tarde, y yo había quedado con mis amigos a las siete en la heladería. Habíamos terminado el instituto, POR FIIIIIIIIIIIIN. Aunque debería de sentirme agradecida, pues en estos tiempos, era bastante difícil seguir estudiando después de cumplir los 16, yo, afortunadamente, venía de una familia que tenía bastante dinero, pero unos cuantos amigos míos no, y tuvieron que empezar a trabajar a los 16.
Me vestí así: http://www.polyvore.com/80s/set?id=76555329 Me gustaba ir a la moda, y en los años 80, se llevaba mucho el flúor, los leggings y las blusas.
Así pues, me eché unos pocos polvos terracota, y me maquillé los ojos con delineador negro, máscara de pestañas y sombra rosa palo. Me recogí el pelo así:http://www.google.es/imgres?um=1&hl=eu&sa=N&biw=1137&bih=527&tbm=isch&tbnid=UKTRUwyaairmRM:&imgrefurl=http://www.ellookdelasfamosas.es/noticia/el-cardado-flamenco-de-bianca-balti_a214/1&docid=tdUMhwW5HRqg8M&imgurl=http://static1.ellookdelasfamosas.es/articles/4/21/4/%2540/798—0x375-2.jpg&w=375&h=375&ei=PVNPUervFo6rOvKCgbAK&zoom=1&ved=1t:3588,r:70,s:0,i:298&iact=rc&dur=752&page=4&tbnh=180&tbnw=188&start=54&ndsp=20&tx=116&ty=113.
Nos íbamos a ir de fiesta, pero como he dicho antes, íbamos a pasar por la heladería, que al parecer habían inventado un sabor nuevo y mucho gente decía que estaba delicioso.
A las siete y diez llegó Justin, uno de mis amigos. Siempre tenía la maldita manía de llegar tarde.
Nos metimos a la heladería. Al parecer, el nuevo helado era de Ferrero Rocher, el famoso bombón que se había inventado hace cuatro años. Estaba delicioso. Nos sentamos en la mesa más grande de toda la heladería, y mientras comíamos, los nueve amigos (Anne, Sara, Alessandra, Beatrice, Luca, Justin, Carlo, Zayn, y yo) cotilleábamos.
—¿Y os habéis enterado de que Caterina rompió el otro día con Massimo porque Caterina pilló a Massimo con un chico en la cama?
—¡Qué fuerte! no lo sabía, me encantaba esa pareja, jo, parecía que se lo contaban todo, entonces… ¿Massimo es gay?
—Sí, supongo, o tal vez es que le gustan las chicas, pero también le gusta ese chico, no sé.
Estuvimos media hora sentados en aquella heladería, contando chistes, riéndonos… Me volteé hacia mi izquierda, para ver a Zayn, que estaba sentado a mi izquierda. Zayn era de piel morena, pero no tenía esa piel morena por haber tomado mucho sol, sino por sus raíces paquitanís, tenía pelo negro hacia arriba, a lo John Travolta en ‘Grease’, y tenía unos ojos marrones-negros oscuros. Él era sexy.
Me di cuenta de que tenía un poco de helado en el borde de sus labios. Cogí una servilleta y la pasé por donde estaba su mancha. Él me miró un poco sorprendido, pero en seguida comprendió y me sonrió.
—Tenías un poco de helado.
—Me lo he imaginado, gracias.
Llegó la hora de irse a una de las discotecas más famosas de todo Milán. Tenía el presentimiento de que esta noche sería inolvidable.
Cuando entramos a la discoteca, esta era nuestra vista: http://www.google.es/imgres?um=1&hl=eu&sa=N&rlz=1C1FDUM_enES473ES473&biw=1137&bih=527&tbm=isch&tbnid=KJgvEyyAWJ9ylM:&imgrefurl=http://lakancilleria.wordpress.com/2010/08/29/%25C2%25BFdiscotecas-neoliberales/&docid=_PrIVlLug4rkyM&imgurl=http://lakancilleria.files.wordpress.com/2010/08/discoteca.jpg&w=380&h=270&ei=p15PUeWfF4mHhQfzk4GgAQ&zoom=1&ved=1t:3588,r:2,s:0,i:86&iact=rc&dur=3674&page=1&tbnh=179&tbnw=223&start=0&ndsp=10&tx=593&ty=244
Anne y yo nos miramos y compartimos una de nuestras sonrisas de ‘vamos a darlo todo’. Le cogí de la mano y nos adentramos entre la multitud. Tenían puesta una canción de Madonna.
Poco a poco nos fuimos juntando todos los amigos, todos, menos Alessandra y Justin. Vete a saber lo que estaban haciendo. Nos encontramos con Louis, un chico de mi clase, era bastante majo, él había venido con su novia y sus amigos.
Habíamos bailado once canciones o por ahí, y yo estaba reventada y con ganas de mear. Así que le pregunté a Anne a ver si me acompañaba al baño. Pero para colmo, empezó a sonar su canción favorita.
—Sara, cielo, lo siento, pero sabes perfectamente que esta es mi canción favorita, ¿te importa ir sola?
Hice una mueca con mis ojos, le sonreí, y le dije que de acuerdo.
Me dirigí a los baños. Algo no encajaba. No había nadie. ABSOLUTAMENTE NADIE. Repito, no había nadie en los baños de una discoteca. Demasiado raro.
Entré, meé tranquilamente, me lavé las manos, y me miré en el espejo, mi maquillaje todavía seguía bien, aunque se me estaban empezando a escapar unos pelillos del recogido.
De repente, una persona apareció detrás mío. Por poco me dio un ataque de corazón.
Seguía con su máscara, y lo único que sabía de el era que tenía unos ojos miel hermosos, era alto, se notaba que estaba en forma, tenía acento francés, y que ayer me salvó.
—¿Q-q-qué haces aquí?
—Me apetecía verte, mon chérie.
—Hablas como si me conocieras, bueno, es que de echo, me suena tu cara.
—Mmm, Sarita, ¿Quién sabe? Tal vez sea tu vecino, o el chico que te ha servido el helado de Ferrero Rocher esta misma tarde en la heladería.
Eso me dejó descolocada, ¿Cómo sabía él todo eso?
—Oye, me estás empezando a dar miedo, ¿cómo sabes todo eso sobre mí?
—No me gusta dar información sobre mí, mon chérie.
—¿Por qué me llamas todo el rato ‘mon chérie’?
—Ya te lo dije ayer, haces demasiadas preguntas, si me disculpas, he de marcharme, Sara.
—¡Pero no me dejes con la duda! ¡No podré dormir tranquila, joder!
Pero era demasiado tarde, él había vuelto a desaparecer.
_____________________________________________________
PD: GRACIAS POR LEERLO, COMENTAD, PLS <3.

Milán, Italia, 20 de Junio de 1986.
Ahí estaba yo, aburrida de que la señora Ceratti nos explicara la historia de los mayas.
Escuchaba sus explicaciones, pero no llegaban a mi cerebro, era como si estuviera en otro mundo. Cada vez que la profesora y yo cruzábamos las miradas, yo asentía como si la estuviera prestando la mayor atención del mundo. Resumiendo en una palabra: Distraída.
«Despierta » me susurró Anne desde atrás. Ella era mi mejor amiga. Le ofrecí una sonrisa tímida por haberme pillado en pleno distraimiento.
*RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN*
POR FIN, si por mí fuera, me habría puesto a bailar el ‘Hallelujah’ en medio de la clase, pero decidí mantenerme quieta.
Un día más de colegio, y yo sería libre por todo el verano.
Por la tarde tenía entrenamiento de baloncesto, y terminé a las siete y media, por lo cual se veían un poco oscuras las calles.
Justo cuando iba a cruzar un semáforo, un señor de unos 40-50 años se me acercó, más o menos sobándome.
— Hey, dulzura, ¿quieres venirte conmigo a mi casa? Te lo prometo, no te arrepentirás, y nos lo pasaremos genial.
— Lo siento señor, ¿pero me ve usted con cara de puta? Si no le importa, déjeme en paz.
— A MÍ NADIE ME DICE QUE NO, GUARRA.
Entonces, me agarró del brazo y me dirigió a una callejón de por ahí cerca, donde no se encontraba nadie.
— Cielo, como no has aceptado mi oferta, tendrás que aceptarla sí o sí, así que prepárate.
— ¡QUE ME DEJES EN PAZ! OSTIAS.
Se me empezaron a hinchar los ojos, y noté como se me cayeron un par de lágrimas. No quería ser violada. Por nada en el mundo veía que alguna vez me pasara eso a mí, lo veía un tema tan lejos de mí, que ni me podía creer lo que este hombre quería hacerme.
Él empezó a desabrocharse la cremallera de su pantalón rasgado, y yo aparté mi mirada. No quería ver nada.
— Si estás tan necesitado, ¿por qué no contratas una prostituta?
Él señor se rió a carcajadas. Me fijé en sus dientes. Caries. Muchas. Pero qué asco. Luego, volvió a su cara de enfado.
— Cielo, ¿Qué te crees? ¿Que el dinero cae de los árboles? Además, YO HAGO LO QUE ME DÉ LA PUTA GANA.
Puse todas mis fuerzas en escaparme de sus brazos. Pero resultó imposible, y decidí parar, pues no quería gastar energía si tenía la opción de correr.
De repente, como si Dios me hubiera escuchado, una persona con capucha entró en el callejón y comenzó a golpear a mi violador, el cual, terminó rodando por el suelo.
Solté un suspiro.
Me fijé en la persona que vino a rescatarme. Se podía decir que era un chico, joven, y alto. Miré a su cara, ojos miel, no podía decir nada más, pues tenía puesta una máscara.
—G…g…gracias, en serio, no sé ni quien eres, pero te debo un favor enorme, ¿Cuál es tu nombre? ¿Por qué llevas una máscara? ¿Cómo has sabido que estaba aquí?
Puso un dedo suyo sobré mi boca, como para que me callara.
—Mon chérie, haces demasiadas preguntas.
*Mmmmmm, acento francés* pensé, y para cuando quise darme cuenta, se había ido.
_________________________________________________________________
PD: comentad , please, please <3.

Mi madre no dejaba de repetirme que tuviera cuidado con las personas que no conocía, lo decía mil y una veces al día por lo menos, ¿y qué hacía yo? Pues asentirle mil y una veces.
Pero aquella frase de mi mamá “Ten cuidado con las personas que no conozcas, y que sean extraños, no hables con ellos” dejó de tener vida cuando le conocí a él.
Él lo cambió TODO.
_______________________________________________________________________
PD: espero que os guste mi nueva fanfic :) <3.